Por Cristal Barrientos
El Siglo de Torreón
TORREÓN, COAH.- Por diez años Socorro ha tenido la misma rutina: levantarse antes de que salga el sol para preparar el desayuno a su esposo e hijos. Luego debe barrer, trapear, lavar la ropa si está sucia, en fin realizar todas las actividades de una ama de casa.
Ayer Socorro Ibáñez recorría el centro de la ciudad con sus dos hijos, con la intención de comprarle un regalo a su madre. Ella también espera recibir uno este Diez de Mayo, aunque reconoce que difícilmente dejará de atender las labores del hogar.
“¿Y luego quién hace el quehacer? Al contrario es día que hay más trabajo porque invité a mi mamá y a mis hermanas a comer para festejar el Día de las Madres, tengo que limpiar la casa y cocinar algo rico”.
A decir de Socorro