
Durante más de un año, El Siglo sondeó las colonias más pobres de la zona metropolitana para hallar sus carencias
Cae la tarde y Néstor se prepara para ir a la tienda a comprar leche; todos los días este niño, debe lidiar con perros que andan sueltos en la colonia, cruzar grandes charcos de agua estancada por falta de pavimento y esconderse de las grandes pandillas que merodean la colonia.
Esta es la vida de Néstor a sus casi doce años y ha sido así desde que recuerda vivir en la colonia Nueva Laguna Sur en Torreón.
Mientras que en Gómez Palacio, Maribel Garfias, ama de casa y vecina de la colonia Emiliano Zapata, se ha cansado de solicitar mayor vigilancia, policías menos corruptos y pavimentación para toda la colonia. Y es que ahora, los problemas se han acrecentado; ahor