Dos preguntas hay que no puedo contestar y que por eso me llenan de zozobra, desasosiego, confusión, inquietud, desvelo y desazón. La primera pregunta es ésta: ¿se habrán dado cuenta los diputados federales y senadores del grado de descrédito al que han llegado entre la ciudadanía? No creo que haya en el mundo políticos tan mal calificados como estos políticos mexicanos. Ni siquiera en las más apartadas regiones del planeta, donde la mano del hombre no ha puesto nunca el pie, ha de haber una clase política tan desprestigiada como esa que en México tenemos. Cobran mucho estos señores y señoras por no hacer nada. Los llamados "representantes populares" a nadie representan; son resto de una época pasada que debería dar paso a una nueva forma de hacer política, y a una nueva clase de políticos