POR: CRISTAL BARRIENTOS TORRES
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- La noche llegó con 34.4 grados centígrados. Amaneció con 24.5. A la hora de ir a comer, el termómetro volvió a marcar 35.5. Mientras la gente busca una sombra a toda costa, los perros sacan la lengua y babean de vez en cuando por la desesperación. El calor parece molestar a casi todos.
Beatriz acostumbra dormir con la puerta cerrada. La noche del lunes prefirió cambiar su rutina para dejar entrar un poco más de aire a su recámara. Sus padres también estaban un poco “acalorados” y decidieron tender unas colchas en el piso de la sala para soportar la temperatura.
La noche transcurrió y el termómetro siguió igual, la familia de Beatriz pudo dormir muy poco. El aire del ventilador no era suficiente para q