En el automóvil, estacionado en solitario y romántico paraje, le dice el novio a la muchacha: “Está la noche tan oscura que no puedo verme la mano”. Responde ella: “Y ahí donde me la tienes puesta menos la vas a ver”... El riquísimo petrolero texano sintió en su oficina un amago de catarro, y estornudó. Le ordena a su secretaria en tono perentorio: “¡Rápido, Miss Boobs! ¡No se quede ahí parada! ¡Vaya y cómpreme un hospital!”... Empédocles Etílez llega a la cantina. Le dice al cantinero: “Mi esposa me envió a cambiar este billete de 500 pesos. ¿Tienes cambio?”. “Sí, sí tengo -dice el afable barman-. ¿Cómo lo quieres?”. Contesta el borrachín: “Dame 200 pesos en billetes de 50, y el resto en tequilas dobles”... Llegó un OVNI a la Tierra, y por primera vez la gente pudo ver cómo eran los marci