Recuerdo la publicidad de una mueblería que anunciaba: "Muebles para heredar". Ahora leo el mensaje que me envía un amable lector, Jesús Reyes Orihuela:
"Quiero agradecerle todo el sentimiento que puso en su libro ‘De abuelitas, abuelitos y otros ángeles benditos’. Hicimos un pacto ya con la abuelita de mis hijas. Ella se llevará el libro a su ciudad. Cuando le toque adelantarse en el camino nos lo dejará a mi esposa -su hija- y a mí, que muy probablemente para entonces seremos ya abuelos. Después, cuando a nosotros nos toque adelantarnos, les dejaremos el libro a nuestras tres hijas, para que cuando -Dios primero- lleguen a ser abuelas, tengan en sus manos el libro que en su tiempo leyó su abuelita".
Hace unos días presenté en el Club de Industriales de la Ciudad de México ese libro qu