TORREÓN, COAH.- “Con ustedes El Poeta de la Canción... José María Napoleón”. Son las 9:45 de la noche, los músicos están tocando las notas de Vive, el público está expectante, se encuentra en espera que de un momento a otro salga el hidrocálido.
Napoleón convocó alrededor de ocho mil personas a su presentación del viernes por la noche en la Feria de Torreón. (Fotografía de Érick Sotomayor)
Han pasado un par de minutos, por fin lo hace. Las señoras se deshacen en aplausos, los señores también. Lo primero que él hace es ver a su fiel público (alrededor de ocho mil personas), luego levanta un poco sus ojos al cielo y dice entre dientes “gracias Dios, muchas gracias”.
“Hombre de fachada triste, dale al tiempo buena cara, no seas casi mar ni casi río, o sé mar o río o nada...”. La primer estrofa de Hombre empieza a escucharse, uno de sus grandes éxitos, ese que varias personas pensaban que iba a dejar para el final.
Los gritos no cesan, la emoción es perceptible en las señoras quienes no se limitan al gritarle “¡papacito!” y mucho menos “¡eres el mejor! ¡estás más bueno que antes!”.
La corista que lo acompaña también está feliz por la entrega de la gente, se le nota a leguas, y ni qué decir de los músicos.
“Mira qué guapo, siempre tan elegante”, dice una mujer de la primera fila, pegada a la valla metálica. Al igual que ella hay varias que piensa lo mismo. Para la ocasión eligió pantalón y saco en color negro –perfectamente planchados, y camisa blanca que le da un toque elegante.
Varias personas decidieron comprar un banco de plástico e introducirlo para disfrutar más cómodamente el show, ¡y vaya que lo logran!
Todos cantan, hasta los señores que acompañan a sus mujeres e incluso varios jóvenes que también han sido contagiados con los bellos temas de Napoleón entonan Tengo Celos, Pajarillo y Eres. La velada transcurre rápidamente, ya cantó mucho, sin embargo Vive ha sido la favorita. Y sí que La Terraza de la Feria adqurió vida. Ha sido una noche de recuerdos, para no olvidar jamás.