Le dice un señor a otro: "Si supiera que mi mujer me engañaba, me moriría”. El otro se levanta. "¿A dónde vas?” -pregunta el señor muy sorprendido. Y contesta el amigo: "A darle el pésame a tu esposa”... "Mi mamá es una romántica incurable -le dice la joven señora a una amiga-. Ahora que me voy a divorciar insiste en que lleve el mismo vestido con que se divorció ella”... Doña Cebilia, mujer muy alta y gorda, iba atravesando el parque. El día era canicular; un inmisericorde sol de plomo caía, despiadado. De pronto se percató la obesa dama de que un sujeto la seguía. Apresuró el paso, y el hombre lo apresuró también. Lo hizo más lento y el tipo caminó también más lentamente. Molesta y asustada al mismo tiempo doña Cebilia se detiene y hace frente al sujeto. "¡Óigame! -le dice con voz que qu