Arturo González González
El Siglo de Torreón
TORREÓN, COAH.- Sol, sudor, mezcla, cascajo, vaciado, varilla, pala, carretilla, ladrillos y bloques: elementos que forman parte del rudo mundo de los albañiles, los “maistros” y “chalanes”. Para la gran mayoría de ellos, ayer fue su día. El día de la Santa Cruz. No obstante, sólo unos cuantos conocen el origen de este festejo, en principio religioso, que por lo regular va acompañado de comida, cerveza y música.
La labor del albañil no es fácil: él sube y baja por las frágiles escaleras de madera, los sombreros de papel como base para cubetas con cemento fresco, los martillazos, la pesada carretilla cargada, el polvo de ladrillo, implican una ardua labor no exenta de peligros como caídas, golpes, cortadas y machuc