Don Veterino Pitokáido, señor de edad madura, fue con su esposa al zoológico de la ciudad. El guía les mostró un mono aullador (Alouatta, el mayor de los platirrinos), y les informó: "Este simio tiene muy desarrollada la libido. Es rijoso, lascivo, lujurioso, incontinente, voluptuoso, lúbrico y salaz. Cada día hace el amor 14 veces". La señora oyó aquello y le dio con el codo a su marido al tiempo que le decía con retintín: "¿Ya ves?". No contestó don Veterino, pero se amohinó. En seguida el guía los llevó a donde estaba el rinoceronte. "Es animal tranquilo y sosegado -describió-. Hace el amor sólo una vez al año". El señor Pitokáido escuchó aquello y a su vez le dio un codazo a su mujer. "¿Ya ves? -le dice-. Sólo una vez al año". "Sí -replica la señora-. Y mira: hasta en la nariz tiene el