TORREÓN, COAH.- Gloria Castillo González vive en la colonia J.R. Mijares, sobre la calle José Ramírez González, ubicada en las faldas del cerro, entre los límites de Gómez Palacio y Torreón. En lugar el agua es poca pero los cobros son elevados.
Hace más de siete años llegó a este sector proveniente de la colonia Mezquital II de Gómez Palacio. Desde entonces lucha para contar con agua potable. Debido a la baja presión que se registra en este lugar, su única llave se encuentra enterrada justo a la entrada de su hogar.
Además, construyó una gran pileta pero ya está en desuso. “Desde hace como tres meses la dejamos de usar porque ya no hay la suficiente presión como para llenarla”, explica la ama de casa.
Antes, según recuerda tardaba de cuatro a cinco días en llenarla, “salía un poquit