Hecha un mar de lágrimas la joven señora llama por teléfono a su mamá para contarle que acababa de tener la enésima pelea con su esposo. "Me voy a tu casa, mami” -le dice entre hipos y sollozos-. Eso le servirá de castigo”. "¿Qué clase de castigo es ése de venirte a mi casa? -replica la mamá-. Si lo que quieres es castigarlo, yo me voy a la tuya”... "Ya no vuelvo a jugar con Rosilita” -anuncia Pepito a su mamá-. "¿Por qué?” -pregunta la señora-. Y responde Pepito con disgusto: "Estábamos jugando a Adán y Eva, y con lo único que me quería tentar era con una manzana”... Le dice una señora a otra: "Mi hija reprobó el examen de Historia. Se le revolvieron las fechas”. "Dile que tenga cuidado -recomienda la otra-. Por habérsele revuelto las fechas mi sobrina está esperando bebé”... El severo pa