El empresario del teatro de revista le dice a su coreógrafo: “Se están quejando algunas de las muchachas. Dicen que a las de mejor cuerpo y más lozanas las pones en la primera fila, y a las otras las colocas siempre atrás. ¿Por qué haces eso?”. Responde el tipo: “Es que antes de ser coreógrafo vendía jitomates”... Aquel señor fue a una tlapalería. “Hay un ratón en mi casa” -dice al encargado. “Tengo lo que usted necesita -le ofrece el dueño mostrándole un aerosol-. Simplemente rocíele este líquido alrededor del agujero”. Replica el señor: “Si me pudiera acercar tanto, ya mejor pisaría al ratón”... Comentaba en el bar un individuo: “Tengo una esposa que cocina estupendamente; una esposa que hace el amor como una cortesana; una esposa que gana buen dinero trabajando... Ojalá nunca se conozca