
“Me parte el corazón pensar en eso, mi niña está yendo a la escuela en pantalón porque no tengo para comprarle la faldita, son dos que están en primaria pero no he pagado ni la mensualidad, del tercer niño ni la inscripción, no puedo”. IRENE, EX EMPLEADA DE SWIFT GALEYMuchas de las mujeres que trabajaban en Swift Galey son madres solteras como Irene, quien, luego del cierre de la planta, no tiene con qué mandar a sus hijos a la escuela
TORREÓN, COAH.- A Irene se le hace un nudo en la garganta cuando piensa en la escuela de sus hijos. Es un tema delicado para ella porque ya iniciaron las clases pero debido a su súbito despido, ni siquiera ha podido pagar los útiles escolares ni los uniformes de sus niños.
“Me parte el corazón pensar en eso, mi niña está yendo a la escuela en pantalón porque no tengo para comprarle la faldita, son dos que están en primaria pero no he pagado ni la mensualidad, del tercer niño ni la inscripción, no puedo”, manifiesta la señora.
Irene fue una de las 550 personas que fueron despedidas de Swift Galey Torreón. La mujer c