El señor y la señora cumplieron 50 años de feliz unión. Reunida toda la familia en la casa paterna, las nietas y los nietos le pidieron al señor que les dijera el secreto del éxito en su matrimonio. Y reveló el señor: "-Su abuela y yo hemos sido felices todo este medio siglo porque desde el principio hice algo que todo recién casado debería hacer. El mismísimo primer día de nuestro matrimonio dejé bien claro quién iba a mandar en nuestra casa. Tomé por los hombros a mi mujer, la miré fijamente a los ojos y le dije con determinación: '-Tú vas a mandar en nuestra casa'"... Dos jóvenes ejecutivos de Nueva York iban en el metro. Un astroso mendigo se acercó a ellos y les pidió dinero. Uno de los yuppies lo rechazó con disgusto, casi con asco; el otro, en cambio, echó mano a la cartera y le dio