Babalucas trabajaba en una fábrica. Su trabajo consistía en operar una máquina con la que se hizo una gran cortada en una mano, que lo inhabilitó por varios días. "-Menos mal que no te inutilizaste la mano derecha” -lo consuela un compañero-. "-La derecha es la que me iba a cortar -responde Babalucas-. Pero por fortuna me di cuenta a tiempo, y alcancé a retirarla y meter la izquierda”... El muchacho que va en su automóvil llevando al lado a una atractiva chica llega a la gasolinera y dice en voz muy baja al encargado de la bomba: "-Vacía el tanque, por favor”... La cruvilínea, exuberante y guapetona esposa del tipo que había sido condenado a 30 años de cárcel lo visita y le dice: "-Fíjate, Hugolino, que hoy que llegué a verte el director de la prisión me llevó a su oficina y me dijo que si