Ésta es la dramática historia de "El Hombre que Buscó Mujer para Casarse"... Decidió un individuo al fin sentar cabeza. Para lograr tal cosa no hay como casarse, por más que algunos digan que casarse no es sentar cabeza sino haberla perdido. Pidió aquel hombre consejo a su señora madre: ¿qué tipo de mujer debía buscar? Le dijo la mamá: "-Busca una mujer trabajadora". Pregunta él: "-Y ¿cómo averiguar si lo es?". "-Fíjate en sus manos -le aconseja la señora-. Si tiene en ellas callos es que sabe de los trabajos de la casa". Se aplicó, pues, el hombre a aquella búsqueda. A cuanta muchacha conocía le tocaba las manos con el pretexto de saludarla, y se fijaba si en ellas tenía callos. Ninguna los tenía; todas mostraban manos bien cuidadas, igual que de princesa. Ya casi abandonaba el hombre aqu