Dice un tipo a otro mostrándole un anillo de metal: "-Mira qué bonito anillo le compré a mi novia. Está hecho de una esmeralda”. "-¡Estás loco! -le manifiesta el otro-. ¡Las esmeraldas son verdes!”. Contesta el tipo: "-Espera a que lo use unos días y verás”... En el pequeño pueblo hubo una reunión de amigos. Levanta uno la copa y brinda alegremente: "-¡Por los mejores ratos de mi vida, que son los que he pasado haciendo el amor con mi mujer!”. La sinceridad de aquel singular brindis causó tanto impacto que al día siguiente era objeto del comentario general en el pueblito. "-Oye -pregunta al sujeto su mujer-, me dijeron que anoche en la parranda hiciste un brindis muy extraño. ¿En qué consistió?”. "-Bueno -responde él con cierta vacilación temeroso de que se fuera a molestar, pues era mujer