Hay quienes son intolerantes al defender la tolerancia, pero ésta es una de las mejores virtudes que cualquier individuo o sociedad pueden practicar. En México nos hace falta una buena dosis de tolerancia. Abundan aquellos que repiten las palabras de Paul Claudel, literato excelente, pero muy dado a las intransigencias. Cuando se le pedía tolerancia el escritor de la derecha extrema respondía frunciendo el ceño y otras cosas: "¿Tolerancia? ¡Para eso hay zonas!". Algunos toleran las nuevas ideas a condición de que sean iguales a las antiguas. Por eso en México vemos con frecuencia casos de intolerancia lo mismo entre los derechistas que entre la izquierda que presume de tener amplio criterio. En estos días, por ejemplo, los libros de texto aprobados por la SEP para la asignatura de Biología