COMARCA LAGUNERA.- Más que el apego de los contenidos de los libros de texto a información científica o técnica, el problema radica en que no se está asociando la educación sexual de los alumnos de primero de secundaria al desarrollo integral de su personalidad, lo que podría derivar hasta en una distorsión de la personalidad y en otros conflictos.
Para Leopoldo Camacho Sustaita, investigador de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) Unidad Torreón, las organizaciones que manifiestan su inconformidad por la inclusión de los contenidos para la asignatura de Biología refleja que la sociedad se está preocupando “porque intuye que no se está atendiendo un aspecto muy importante en la educación de los jóvenes, pero no debe quedarse ahí y debe comenzar a involucrarse en la política educativa”