Por María Cecilia Aguilar
EL SIGLO DE TORREÓN
SAN PEDRO, COAH.- Sentado en una vieja silla de madera acompañado por una “amiga fiel” y con la mirada triste, permanece Seferino Hernández. Por sus graves problemas de salud ve pasar la vida en medio de la pobreza y la soledad que sus “tantas” amistades llenan con sus atenciones.
Él es uno de los tantos inquilinos que viven en las fincas ubicadas en la esquina de la avenida Abasolo y Ramos Arizpe, donde en antaño funcionó la zona de tolerancia. A criterio de los vecinos del lugar y de los inquilinos que habitan alguna de estas casas, todas están intestadas, “por eso su grado de destrucción”.
Seferino Hernández es originario de Gómez Palacio, por azares del destino 40 años de su vida los ha desarr