Empieza la columneja de hoy con un chiste que no entendí... Afrodisio, galán concupiscente, abraza impetuoso a Rosilí y le murmura al oído en urticante arrebato de pasión: “¡Me vuelves loco de deseo, Rosilí!”. Ella baja la mirada. “¿Te ofendieron acaso mis palabras?” -pregunta Afrodisio lleno de compunción. Responde ella: “No. Quise ver si es cierto que estás loco de deseo”... (No le entendí. Tampoco entendí las palabras “urticante” y “compunción”)... En el Cielo le dijo el Señor a San Pedro: “Quiero ofrecer un ambigú a todos los justos que merecieron la bienaventuranza por haber cumplido mis santos mandamientos. A los que nunca faltaron al primero les preparas un sándwich de pavo. A los que observaron el segundo les das un sándwich de salmón. A los que obedecieron el tercero les haces un