Doña Macalota, nueva rica, fue a una fiesta en casa de la señora Panoplia, dama de la alta sociedad. En conversación con ella dice la linajuda dama: “Me encanta el tenor Faloponne. Lo que más me gusta de él es su Rigoletto”. Doña Macalota se interesa. Pregunta en voz baja: “¿Cómo lo tiene?”... Comentaba una señora con orgullo: “Mi marido es campeón de polo”. Inquiere Babalucas: “¿Norte o Sur?”... Jactancio, joven elato, o sea presuntuoso, pasó en el bar al lado de una chica. Le dice con acento de jaque seductor: “Con permiso, guapa”. No se dio cuenta de que junto a la muchacha estaba su novio, un toroso individuo de 2 metros de altura. El hombrón coge por las solapas a Jactancio y le reclama airado: “¿Cómo dijiste, gusano?”. Tragando saliva responde el insolente: “Dije: ‘Con permiso, guapa