
La libre importación de maíz procedente de Estados Unidos y Canadá, que arrancará el próximo año, afectará a los casi 3 millones de campesinos que laboran en esta actividad, afirmó Carlos Salazar, vicepresidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz (CNPAM).
Según el dirigente, los campesinos mexicanos, tanto grandes como pequeños, no podrán competir con los estadounidenses, principalmente, pues sus costos de producción son mucho más elevados.
“Por ejemplo, las tasas de interés en EU están en 5%, mientras en México se encuentran en 15%. Los costos de combustible, transporte, mala infraestructura y poca maquinaria para trabajar la tierra también ponen en desventaja a agricultores locales”.
Según el Instituto Mexicano de Competitividad (Imco), uno de los problem