"... Sepan cuantos esta premática leyeren que al cabo de esta pícara columna aparece un pravo chascarrillo asaz desfachatado, basto, inverecundo, tosco y ruin cuya lectura no redundará en provecho alguno de las almas, sino antes bien en riesgo y peligro inminente para ellas. Por tanto se amonesta a quienes saben y pueden leer para que, cautos, se abstengan de posar los ojos en ese supradicho cuento, calificado por personas de razón como nefando, execrable, odioso, vitando, abominable y vil. Fírmese, lácrese y publíquese por bando y pregonero, para su debido conocimiento en esta Villa y Corte..."... Una muchacha les dice a otras a quienes acababa de conocer: "Ayer bebí mucho en una fiesta y acepté la proposición de matrimonio que me hizo un desconocido. Antes de darme cuenta de lo que hacía