
TORREÓN, COAH.- “No puede ser mi madre... no pude ser... ¡No!”, gritaba María Magdalena López García, de 32 años, al ver a su madre de 72 años de edad, tendida en el periférico Raúl López Sánchez. La anciana estaba cubierta con una sábana azul luego de ser embestida por una camioneta bajo el puente peatonal de la colonia Nueva Laguna Norte.
María Magdalena entró en crisis nerviosa, sus familiares la sujetaban para que no se abalanzara a la carretera; las piernas le flaquearon y desistió. En el pavimento estaba el inerte cuerpo de Agustina García Moncada, quien iba a visitar a su hija.
Un paraguas café tirado en los carriles centrales de la acera norte fue el mal augurio de la tragedia. María identificó el paraguas de su madre y empezó a negarse para sí la realidad. El accidente ocurrió a