La secretaría de Hacienda es un enorme sistema digestivo con un extremo muy voraz por un lado y un extremo muy desordenado por el otro. El régimen hacendario actual se caracteriza por ser recaudatorio: los hacendistas se han dedicado a buscar dinero hasta debajo de las piedras. Hubo una vez un concurso de hombres fuertes. Se trataba de ver quién era capaz de apretar con más fuerza una moneda. Un hombrón lacertoso apretó la moneda de tal modo que le borró los cuños. Otro más fuerte vino y la dejó aplanada como una laminilla. Un sujeto pequeño y escuchimizado pidió probar. La gente se rió de él. Tomó el hombrecito lo que había quedado de la moneda y lo apretó entre los dedos índice y pulgar. Ante la estupefacción de todos empezaron a brotar del metal gotitas de agua. "-¡Asombroso!" -exclama