Un amigo le dice a Babalucas: "Tu mujer está durmiendo con el vecino". "¡Qué bueno! -se alegra el badulaque-. Estoy seguro de que el descanso le hará bien"... Termina el trance de amor. La chica, que tenía propósitos matrimoniales, encara a su compañero y le dice con actitud solemne y grave voz: "Libidiano: te he hecho entrega de la impoluta gala de mi virginidad. ¿Qué puedo esperar a cambio?”. "No sé -vacila el galán-. Podría hacer una mención elogiosa de ti en mi diario”... El aprendiz de Casanova asediaba en la fiesta con torpes requiebros a una avispada chica. Ella respondía a las impertinencias con burletas que sacaban de sus casillas al majadero, pues suscitaban las risas de los invitados. Incapaz de responder a la chica estalla el tipo. "¡Oye! -le dice furioso-. ¡Yo no soy el indejo