Decía una señora: “¡Cómo han cambiado los tiempos! Antes, para aprender las cosas del sexo tenía una que casarse. Ahora las muchachas aprenden las cosas del sexo para no tener que casarse”... La señora le pregunta muy seria a la guapa criadita de la casa: “Oí a mi marido preguntar si te estabas bañando. ¿Qué significa eso?”. Responde la mucama: “Significa, señora, que tapé la cerradura de la puerta del baño, y no pudo cerciorarse por sí mismo”... A los tres meses de su boda la muchacha dio a luz un saludable bebé de cuatro kilos. Comenta, suspicaz, el padre de la chica: “Me parece que nació demasiado pronto”. “No, papi -responde ella-. Nació cuando debía nacer. Su padre y yo fuimos los que tardamos en casarnos”... A diferencia de México, donde los ricos se benefician con la obra de las esc