Un señor les dice a sus amigos: “Mi hijo quiere ser proctólogo, pero yo le digo que estudie mejor para odontólogo”. “¿Por qué?” -le preguntan. Explica el señor: “Porque el odontólogo tiene 32 puntos para trabajar, y el proctólogo solamente uno”... Rosilita corrió hacia su abuela cuando la señora llegó a su casa de visita. “¡Abue, abue! -le dice ansiosamente-. ¡Enséñame tu serpiente!”. “¿Cuál serpiente, hijita?” -se sorprende la señora. Responde la pequeña: “¡Esa que tienes! Cuando mi papi supo que ibas a venir le dijo a mi mami: ‘Me voy a la calle. No puedo soportar a la víbora de tu mamá’”... Don Algón necesitaba una nueva secretaria, y entrevistó a una de la cual le habían hablado muy bien. “Dígame, señorita Rosibel -le pregunta-. Si le ofrezco cinco mil pesos a la semana ¿me dirá que s