
TORREÓN, COAH.- Luego de tres largos años de estudio, por fin Arnold Jonathan del Río terminó su educación secundaria.
Luce nervioso pero elegante. Vestido de pantalón azul marino y corbata del mismo color, espera ansioso el inicio de la ceremonia de su graduación. Esta sensación ya la ha sentido al salir de primaria, pero ahora es más fuerte.
Su madre lo acompaña. También ella luce nerviosa y a la vez emocionada, pues a pesar de ser el tercero de cinco hermanos, Silvia, su madre, asegura que la emoción es diferente en cada uno de ellos.
La ceremonia aún no comienza. Hay tiempo suficiente para que Arnold comente que una de sus experiencias más bochornosas pero a su vez divertida, es cuando participó en un acto cívico en su escuela.
“Me acuerdo que me tocó decir los honores a la ban