El agente de seguros le dice a la muchacha en evidente estado interesante: "-Perdone, señora: el contrato dice claramente que el seguro cubre accidentes DE automóvil, no accidentes DENTRO del automóvil"... El sacerdote interroga al penitente que se confesaba: "-Y dime, hijo mío: ¿has deseado a la mujer de tu prójimo". "-Sí, padre -reconoce el tipo-. Pero para compensar eso, a la mía no la deseo nada"... La sala de la casa está en penumbra, solitaria. Han salido los papás y los hermanos de la chica, y ella está con su novio. El muchacho enciende una lámpara y comienza a proyectar con las manos sombras chinescas sobre la pared. "-Éste es un conejito -dice-. Éste es un patito. Éste es un caballito...". "-Dime -pregunta aburrida la pizpireta chica-. ¿Eso es todo lo que sabes hacer con las mano