Dulcilí, muchacha ingenua y cándida, fue a confesarse con el Padre Arsilio. "-Me acuso, señor cura -le dijo tribulada-, de que anoche mi novio Libidiano empezó a besarme y a acariciarme con lacertoso afán''. "-¿Y lo pusiste en su lugar?'' -inquiere el confesor-. "-No, padre -responde contrita Dulcilí-. Precisamente ahí estuvo el pecado. Lo puse en el mío''... Con su enorme trompa el gran elefante de Africa bebía en el río. En eso llegó Tarzán a bañarse. Se quitó el taparrabos y caminó hacia la corriente. Lo mira muy bien el elefante y le dice: "-Tú has de tomar muy poquita agua, ¿no?''... Bustolina Grandchichier, joven mujer de opimos atributos pectorales, le reclamó al mesero: "-Hace media hora ordené mi pizza y no la veo''. "-Hace 15 minutos se la traje -contesta el camarero-. Y yo tampo