Lady Loosebloomers, esposa de lord Feebledick, compartía las ideas sociales del señor Bernard Shaw. Siguiendo esos principios admitía en su lecho a la clase popular, representada por el chofer, el jardinero, el mayordomo, el valet, el encargado de las perreras, el caballerango, el montero, el guardabosques y el joven que cuidaba la cría de los faisanes. Cierto día se hallaba en trance de coición con este último. El muchacho era arrebatado, y se dejaba llevar por los impulsos propios de su edad. Así pues, olvidado de las buenas maneras y de los límites que le imponía su condición, exclamó en un momento del deliquio poniendo las manos en la pomposa región glútea de mi lady: "¿De quén son estas coshotas?". "Teneos, jovencito -lo detuvo con dignidad lady Loosebloomers-. Adulterio sí; familiari