Aquella casa de mala nota era algo especial, según descubrieron algunos de los asistentes a la Convención Anual de Gerentes de Supermercados. La dueña del establecimiento los recibió con una copa de champaña, y en seguida les presentó a las chicas del lugar. "Ésta es Hootchie Cootchie -les dijo-. Se especializa en columpio oriental. Sus servicios cuestan 500 dólares. Ésta otra es Jammy Hotlips. Domina todas las técnicas orales, y eso que es muda. Pueden pasar un rato con ella por 600 dólares. Ésta de acá es Sadie Massok. No dice que no a nada; hace de todo. Su tarifa es de mil dólares...". Los gerentes de supermercados se veían unos a otros, azorados. Uno de ellos interpretó la inquietud de todos. Preguntó: "Oiga, señora: ¿y no tiene productos genéricos?"... Solicia Sinpitier, madura señ