M I R A J E S
L U N E S
Gusten o no las cosas que van sucediendo, tienen que suceder y nadie puede impedirlo. Es para que sucedan que ciertos hombres nacen destinados. Y son como aquellos ricos que nadie se explica cómo llegaron a serlo, si los conocen como tontos en muchísimas otras cosas que no sea el hacerse cada día más acaudalados. Es que ni haciendo todas las tonterías del mundo pueden dejar de hacer dinero. Para eso nacieron.
Así son los hombres que a través de los siglos han cambiado al mundo. En ocasiones, el poder llega a sus manos de formas increíbles, pero les llega. Unos lo usan de una manera, otros de otra; unos lo administran bien y hacen la felicidad de los suyos; otros lo utilizan, como es el último caso, haciendo guerras, sólo porque el poder recibido se les desbor