
Torreón, Coah.- Sentada en un banco en espera de clientela, se encuentra Magdalena Campos Moreno, una de las pocas locatarias que permanecen en el Mercado Francisco Villa.
El panorama que ofrece el lugar es deprimente. Los locales han perdido su color. Sin embargo, el deseo de continuar trabajando aquí, permanece en Magdalena, quien ha pasado 60 años de su vida recorriendo los angostos pasillos y viendo de las ganancias que su pequeño local le ofrece. “Llegué a los siete años a trabajar con mi abuelo, quien nos dijo que si trabajamos duro algún día el local sería nuestro y así lo fue... ahora tengo 67 años y sigo aquí”, comenta la mujer dedicada a la venta de ropa y calzado en la parte exterior del mercado.
Recuerda que hace ya algunos años, cerca de 14 carnicerías eran las que rodeab