"No existe el mal -dice Malbéne, controvertido teólogo-. Existe, sí, la ausencia de bien. Todo en el mundo es unidad. Existe un sólo Dios, un Dios de bien, y ese Dios único lo llena todo. El mal no puede coexistir con Él, pues entonces habría también un Dios del mal. Es imposible esa dualidad.
"Pienso por tanto que no existe eso que hemos llamado ‘el demonio’. Cuando hablamos de él estamos hablando en verdad de la ausencia de Dios. ‘Dios está en el cielo, en la tierra y en todo lugar’. Pero no puede estar en el mal. Está, sí, en la ausencia de bien, como promesa y esperanza. Aquellos hombres que llamamos ‘malos’ fueron buenos que renunciaron a la promesa y rechazaron la esperanza. Pero también en ellos está Dios.
"Si se acepta mi idea ya no habrá ‘buenos’ y ‘malos’. ‘Todo es gracia’, dij