Susiflor contrajo matrimonio. (¿Han notado mis cuatro lectores que el verbo “contraer” se usa sólo en relación con el matrimonio y con las enfermedades? “Contrajo matrimonio”... “Contrajo un virus”...). La mamá de la recién casada, inquieta, la llamó por teléfono al hotel de playa donde la parejita disfrutaba su luna de miel. “¿Cómo van las cosas, hija?” -le preguntó, ansiosa. Contesta Susiflor: “Nuestra luna de miel va muy bien, mami. Nuestro matrimonio no tanto”... Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres lo único que necesitamos es un lugar dónde hacerlo. Cualquiera. Afrodisio Pitongo, galán concupiscente, se disponía a celebrar el más antiguo rito natural con una chica. Ella le dijo: “Esta vez quiero hacerlo con la luz prendida”. Afrodisio obsequió el deseo de la mu