Hacía mucho tiempo que Ianni Tzingas no asomaba por aquí. Mis cuatro lectores conocen a ese personaje. Suele enviar cartas con frases de admonición y de castigo a relevantes figuras de la vida pública, y en ellas les enrostra sus fallas, yerros, desatinos, inadvertencias y omisiones. Hoy aparece de nuevo el acre dómine, y dirige su misiva al señor Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Le dice: "¿Que te pasa, Marcelo, qué te pasa? Unos cuantos vociferantes activistas -mejor dicho, agitadores de profesión y a sueldo- trastocan todos los días la vida en el DF, y tú te cruzas de brazos con el pretexto de que no vas a incurrir en represión. Aplicar la ley, Marcelo, no es reprimir: es ejercer con rectitud la autoridad que los ciudadanos pusieron en tus manos para que los protegi