¡Atención! Sin permiso de la Liga de la Decencia o de la Pía Sociedad de Sociedades Pías se contará hoy aquí un espantable chascarrillo que lleva por título "El Hombre de Hierro”. Nadie que esté en sus cabales debería leer el dicho cuento, cuyo texto viene al final de esta columnejilla... Lord Feebledick llegó a su casa y encontró a su mujer, lady Loosebloomers, entrepiernada con Wellh Ung, el toroso mancebo encargado de la cría de faisanes. Preguntó milord sin perder la flema que caracteriza a los de su clase: "¿Qué significa esto?". Imperturbable también replica lady Loosebloomers: "Tú me has pedido que cuide los dineros de la casa, y era esto o aumentarle el sueldo"... El gerente de la agencia de publicidad le dice al nuevo empleado: "En su currículo puso usted que es graduado de Harvar