
Aunque autoridades lo niega, familiares de los reos aseguran que la alimentación es de ‘pésima calidad’
TORREÓN, COAH.- Como cada jueves de visita, doña Cuquita lleva alimento para su hijo, que tiene cuatro meses internado en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Torreón. La anciana dice que su hijo no recibe una buena alimentación, por lo que cada semana compra mandado y le lleva: huevos cocidos, sopas, carne, pollo, incluso litros de leche, pero éstos últimos no pueden ingresar al Centro debido a las normas de seguridad.
Al igual que ella, cada jueves se acumulan en la puerta del Cereso hombres, mujeres y niños con bolsas de mandado que acuden a llevar despensa para sus reos. Las personas prefieren no dar sus nombres para evitar represalias para sus internos, pero aseguran qu