El ejecutivo llegó al restorán acompañado por una espléndida morena de muníficas curvas y exuberantes encantos naturales muy bien distribuidos por toda la pródiga anatomía de su cuerpo. Fue el tipo a saludar a unos amigos y éstos le dijeron entre divertidos y envidiosos: "¡Oye! ¿Quién es ese monumento?”. "Ningún monumento -responde con orgullo el otro-. Es mi nueva forma de invertir. Puse en ella un capital, ¡y vieran cómo se mueve!”... En lo alto del cielo un ángel con aureola y arpa le dice muy enojado a otro: "¡Me repatean estos días de cielo claro! ¡No encuentra uno ni una méndiga nube dónde sentarse!”... Los visitantes de aquel acuario mexicano se sorprendieron mucho al ver que un empleado llegaba con una carretilla cargada de basura y empezaba a echar en el estanque de los peces llan