TORREÓN, COAH.- Hace dos años, José Alfredo perdió la vista como consecuencia de una enfermedad denominada histiocitosis y como consecuencia de ello, dejó la escuela y se aisló en su casa. Luego de siete meses de buscar apoyo, sus padres llegaron a Ver Contigo, donde el niño de 12 años fue atendido por especialistas en optometría funcional, entrenamiento visual, apoyo académico, braille, orientación y movilidad, y apoyo psicológico. Al año siguiente, el joven se integró a la secundaria y ahora es un estudiante de excelentes calificaciones.
A través del redondeo en Soriana y City Club durante el presente mes, los laguneros podrán contribuir con la asociación civil Ver Contigo en la construcción de un edificio para personas con visión baja o ceguera, donde se podrá atender a más de 500 niño