No cabe duda: el PRD es un lobo cubierto con piel de lobo. Eso de ir a la embajada de Venezuela a celebrar el cierre de Radio Caracas Televisión y su apoderamiento por el régimen dictatorial de Chávez, muestra el talante autoritario, estatista, contrario a la libertad y a los derechos de la persona humana que tienen los dirigentes perredistas. Ciertamente los poderosos consorcios de la televisión suelen incurrir en excesos condenables. Lo estamos viendo en la persecución que se ha desatado contra Javier Corral y los demás opositores a la ley que en México favorece a esos grupos. Pero a tales excesos no se ha de responder con la ilegalidad, sino con la ley. Por eso ésta no debe ser hecha a la medida de los intereses de las empresas, sino mirando al bien de la comunidad nacional. Los propios