Minucio Maldotado casó con Pirulina. Al empezar el acto del connubio le dice él con ternura: "Me esforzaré en ser gentil, amada mía, de modo que mis urentes ímpetus de enamorado no te causen el mínimo dolor". Responde ella fijando la mirada en la parte alusiva del galán: "No necesitas esforzarte, Minucio. ¿Qué dolor podrías causar con eso?"... Decía una señora: "La hija de mi vecina no llega todavía a los 30 años, y ya ha tenido seis maridos". "¿Seis maridos?" -se asombra otra. "Sí -explica la señora-. Dos de ella y cuatro de sus amigas"... Llegó un hombre ante el médico. Iba caminando con las piernas abiertas. "¿Qué le sucede, amigo?" -pregunta el facultativo. Relata el individuo: "Soy socio de un campo nudista. Pasé junto a la cancha de tennis. Alguien golpeó con violencia la pelota, y s