“-Oye -le dice una señora a otra-. Me dicen que tu ex esposo se quedó arruinado. ¿Cómo fue que perdió todos los bienes que tenía?”. “-Celos” -contesta lacónicamente la mujer-. “-¿Celos?” -se sorprende la amiga-. “-Sí, -explica la otra-. Se los quité”... El gendarme del pueblo advirtió que Babalucas estaba propinándole fuertes nalgadas a su hijo. “-¡Don Babalucas! -corre el policía a detenerlo-. ¿Por qué maltrata en esa forma a su hijo?”. “-Déjeme contarle, Genizario -responde Babalucas-. Usted sabe que soy guitarrista. El niño le dio vuelta a una de las clavijas de la guitarra, y la desafinó”. “-¿Y nada más por eso le pega a la criatura? -se indigna el policía-. ¿Porque le desafinó una cuerda de la guitarra?”. “-No nada más por eso -contesta rencoroso Babalucas-. El maldito chiquillo no m