
Familiares y vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas, se acercan al cuerpo de un albañil de 51 años, que decidió privarse de la vida, ingiriendo veneno.EL SIGLO DE TORREÓN
Torreón, Coah.- “Déjeme morir”, repetía un albañil de 51 años a su nuera. El hombre estaba sufriendo una intoxicación por ingesta de veneno frente a la casa de uno de sus hijos. El suicidio se consumó y el finado ya anteriormente había manifestado su intención a sus familiares.
La persona fallecida tenía su domicilio en la colonia División del Norte y se provocó la muerte a bordo de su auto, en la colonia Lázaro Cárdenas. Extrañamente, cerca del cadáver estaba también un perro sin vida, envenenado y que al parecer pertenecía al albañil.
A las 9:45 horas se dio aviso a la Cruz Roja sobre el incidente donde un hombre había consumido veneno para insectos y de inmediato se movilizó una ambulancia para tratar de brindar los primeros auxilios, pero al llegar al lugar el