Calvin Coolidge, vigésimo noveno Presidente de los Estados Unidos, era famoso por su cicatería. Solía hacer largos paseos a pie con el jefe de su guardia personal, y al regresar, a la hora de la cena, le ofrecía al hombre por todo alimento un magro sandwich de fuerte queso de Vermont que preparaba el mismo Coolidge, con otro igual para él. "Apuesto -le dijo una vez al guardia- que nunca pensaste comer un sandwich hecho por el Presidente de los Estados Unidos". "Ciertamente no, señor Presidente -contestó el hombre-. Lo considero un gran honor". Añadió Coolidge con tono rencoroso: "Y además yo puse el pan y el queso". En concordancia con su actitud solía decir Coolidge: "Todo es economía". Los mexicanos residentes en Estados Unidos celebraron con patriótico entusiasmo el 5 de mayo. Todavía s