
Los empleados de Parques y Jardines asignados al cuidado del bosque Venustiano Carranza, son insuficientes para controlar la gran cantidad de basura que la gente abandona.EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Pañales sucios, restos de hamburguesas, hot-dog y hasta de pollos rostizados, dejan tirados en el bosque Venustiano Carranza, las familias que luego de disfrutar gratuitamente de sus espacios verdes y la sombra de sus árboles, lo dejan convertido en basurero sobre todo los fines de semana.
En este importante pulmón también se han encontrado pilas de radiograbadoras que tiran las personas que llevan aparatos para escuchar música y cámaras fotográficas. Lo más grave es la gran cantidad de bolsas de plástico donde compran aguas frescas y botellas de plástico que avientan hacia donde les alcanza la mano.
Los empleados de Parques y Jardines asignados al cuidado de este paseo público, son insuficientes para controlar la gran cantidad de basura que la gent